[ENTREVISTA] El pueblo palestino está listo para administrar su Estado
Adriano Bosoni
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30/08/2011 - 16:34 |

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Embajador Muaqqat - Imagen: Observanto
En septiembre, la Organización para la Liberación Palestina (OLP) presentará ante la ONU la candidatura de dicha nación como miembro del organismo internacional. El objetivo de esta medida es lograr el reconocimiento mundial de Palestina como un Estado soberano e independiente, tras décadas de infructuosas negociaciones de paz con Israel. La decisión no está exenta de controversia, y Estados Unidos ya expresó su reticencia a aceptarla. En este marco, el Embajador palestino en Argentina, Walid Muaqqat, se encuentra de gira por Latinoamérica defendiendo los argumentos que sustentan el pedido.
¿En qué se basa el planteo que harán ante Naciones Unidas?
Toda la comunidad internacional es testigo de que Israel viola las normas internacionales. Por eso hemos decidido suspender las negociaciones y acudir a Naciones Unidas, para que nos den a nosotros la misma posibilidad que le dieron a Israel. Queremos que Palestina sea reconocida como miembro de la ONU. Cuando ello ocurra vamos a poder negociar con Israel en igualdad de condiciones, como un Estado miembro que ocupa a otro Estado miembro.
Nos dicen cínicamente que no queremos negociar, pero lo estuvimos haciendo durante 18 años. El Acuerdo de Oslo de 1993 fue un engaño. El Partido Laborista israelí creyó en la paz con los palestinos, y nosotros aceptamos quedarnos con apenas el 22% de la Palestina histórica. Entonces nadie puede negar el sacrificio de nuestro pueblo, que aceptó perder gran parte de su territorio en nombre de la paz.
Pero desde ese Acuerdo se triplicó el número de asentamientos israelíes en Cisjordania, al tiempo que se construyó el muro de la vergüenza en Gaza. Además, la ultraderecha asesinó a Isaac Rabin y con ello asesinó el proceso de paz.
¿Cómo recibirán una eventual negativa en el Consejo de Seguridad?
Si el Consejo de Seguridad nos veta, tenemos otra alternativa. Podemos acudir a la Asamblea General y pedir nuestra incorporación como Estado no miembro, al igual que ocurre con Suiza. Eso nos permitirá no sólo ser reconocidos como Estado con las fronteras de 1967, sino también acceder a instituciones internacionales como la Corte de La Haya para denunciar los crímenes que se cometieron en nuestra contra.
El pueblo palestino está listo para administrar su propio Estado, porque hemos creado todas las instituciones y las leyes necesarias. Tenemos todos los requisitos para ser un Estado amante de la paz y de la justicia, que viva en buena vecindad con Israel. Estamos dispuestos a perdonar lo que pasó, mirar hacia delante para construir un Estado donde puedan volver los millones de palestinos que fueron desterrados.
Una de las objeciones que se le suele poner a las pretensiones palestinas es la disputa que existe entre Al Fatah y Hamás. En mayo se anunció un acuerdo y la convocatoria a un gobierno de unidad. ¿Cómo está hoy la situación entre ambas facciones?
El acuerdo ya se logró, y actualmente hay comisiones bien avanzadas que están tratando todos los temas. Pero como todavía existen asuntos sobre los que no hay acuerdo, se decidió avanzar en aquellos puntos donde hay concordancia y dejar el resto para después.
La diferencia que quiero recalcar es que el presidente Abbas desea crear un gobierno de tecnócratas, funcionarios que no tengan relación con los partidos políticos, para lograr un consenso entre nosotros y Hamás. El problema es que ellos no quieren al Primer Ministro Salam Fayad. Nosotros lo necesitamos porque es un técnico y no un político, es quien administra los fondos que llegan de los países donantes y goza de toda la confianza del Fondo Monetario, la banca y los países donantes. Entonces no podemos desperdiciar a un funcionario así.
Por esto se decidió avanzar en otros temas, entre ellos las elecciones. Nosotros pensamos que las urnas son el mejor juez entre Fatah y Hamás, es el pueblo quien debe dar su veredicto. Es cierto que existen diferencias de enfoque entre nosotros y ellos, en la forma de gobernar, de pensar y de ver el futuro. Pero también hay puntos de acuerdo: los dos luchamos por una Palestina libre y soberana, y queremos ir a Naciones Unidas para lograr una membresía plena.
Aquí es importante destacar que quien maneja la política exterior y las negociaciones internacionales es la Organización para la Liberación de Palestina. Es ella quien se encarga de todas las negociaciones de paz hasta que surja un Estado palestino soberano e independiente. Entonces, Hamás no tiene incidencia en las negociaciones porque están a cargo de la OLP, que representa al pueblo palestino dentro y fuera del territorio. Hamás no puede negar esta realidad, porque la OLP es la entidad madre para representar al pueblo palestino, que representa a todas sus facciones.
¿Existe un cronograma para una convocatoria a elecciones?
Hemos hablado con Hamás para realizar elecciones dentro de un año en el territorio de Cisjordania y la Franja de Gaza.
Considerando que el mandato de Mahmoud Abbas expiró el año pasado pero sigue en el poder, ¿qué papel jugará en las próximas elecciones?
Abbas terminó su mandato al frente de la Autoridad Nacional Palestina, pero sigue siendo Presidente de la OLP. Dice que el año próximo no será candidato y no participará de las elecciones. Considera que ya hizo todo lo que puede, y que otra gente debe continuar con su obra.
¿Cómo vivieron las revueltas en el mundo árabe?
Creemos que el pueblo es el dueño de elegir su futuro, decidir la forma en que quiere vivir, ser gobernado y relacionarse con el mundo. Por ello pensamos que es muy positivo y saludable que se establezca la democracia en estos países. Además, los pueblos árabes se adelantaron mucho a los regímenes en la solidaridad con el pueblo palestino. No hay duda de que la primavera árabe va a ser a favor de la causa palestina.
Tal vez no se verifique en el corto plazo, pero en el futuro los pueblos árabes van a poner el tema palestino en el centro. Cuando después de 1967 comenzaron a crearse frentes para la liberación palestina en Jordania, Siria y el Líbano, la mitad de sus miembros no eran palestinos. De hecho, algunos de sus líderes eran jordanos e incluso iraquíes. Ello evidencia que el pueblo árabe considera la cuestión palestina como un tema central. Y aunque los regímenes no lo podían admitir en público, no veían con buenos ojos la existencia de estos grupos.
A comienzos de este año también se produjeron manifestaciones en Palestina. ¿Está preparada la clase política para ofrecer una dirigencia más joven, que pueda responder a los reclamos de la sociedad?
El reclamo fue tomado seriamente en el quinto congreso de Al Fatah, y se integró al Comité Central gente nueva, entre ellos muchos jóvenes. El cambio y la renovación se están produciendo, la vieja dirigencia está entregando el timón a líderes jóvenes. Creo que la renovación ya se ha dado y está en camino. En cinco o seis años se va a ver una generación nueva de líderes, gobernantes, funcionarios y diplomáticos palestinos.
¿Cómo evalúa el nuevo rol de Turquía en el mundo musulmán?
Su papel ha cambiado totalmente. Hace veinte o treinta años Turquía estaba aliada con Israel, pese a que es un país musulmán. Pero la llegada del partido de Erdogan trajo un gran cambio. Se trata de un partido islamista moderado, que maneja muy bien las relaciones con Europa y con Estados Unidos pero que desarrolló un buen lazo con el mundo árabe, especialmente con los palestinos.
Como los turcos gobernaron el mundo árabe durante siglos, han dejado muchas huellas en nuestra cultura. Lamentablemente los árabes cometieron un gran error al apoyar a los ingleses contra Turquía. Si no lo hubieran hecho, Israel no existiría actualmente; nunca los otomanos hubieran entregado Palestina a los inmigrantes judíos. El gran error de los árabes fue confiar en los ingleses y los franceses, que les prometieron la independencia. Ello era una gran mentira, porque no sólo no les dieron la independencia sino que les entregaron el territorio a los judíos.
Creo que estamos presenciando un papel positivo de parte de los turcos, apoyando la causa palestina. Después de que los europeos rechazaron su ingreso a la Unión Europea, Turquía ha desarrollado una nueva estrategia que pone la mirada en los países árabes como lugar para llevar sus inversiones y sus exportaciones. Esto la beneficia, especialmente de cara a la creciente presencia de Irán en la región. Pero Irán juega un juego menos inteligente: explota las divergencias y concentra sus relaciones con dos o tres países, mientras mantiene conflictos con el resto. Turquía, en cambio, tiene buenas relaciones con todos, algo que la beneficia económicamente.
Consideramos que Turquía es un respaldo importante para nuestra causa, tenemos que aferrarnos a su solidaridad porque sabemos que está jugando un rol muy valioso en nuestra causa a nivel internacional. Por ejemplo, en el tema de Naciones Unidas se ofreció para convencer a otros países de que acompañen nuestro pedido y reconozcan al Estado palestino. En consecuencia, el beneficio para nosotros es enorme.
¿Están decepcionados con la administración Obama?
Totalmente. Estados Unidos manejó todo el proceso de paz, estaba a cargo de supervisar quién cumplía los tratados y quién no. Entonces no pueden apoyar a Israel, porque ello es apoyar la política discriminatoria y criminal que lleva a cabo Israel contra los palestinos.
* Editor General de Observanto. Licenciado en Periodismo (Universidad del Salvador, Argentina) y Master en Relaciones Internacionales (Università di Bologna, Italia). Realizó cursos de posgrado sobre instituciones políticas y desarrollo económico. Posee amplia experiencia en prensa gráfica, radiofónica y digital, y escribe asiduamente columnas de análisis y opinión. En 2009 publicó el libro “La Unión Europea y sus instituciones”. - Contacto: abosoni@observanto.net