Lecciones que dejaron las Primarias en Argentina

Santiago Seoane Cabral *   | 25/08/2011 - 22:47 |  | Enviar por e-mail |
Fernández, la ganadora - Imagen: EFE
La contundencia del triunfo oficialista, la distancia con el segundo y el virtual triple empate entre los opositores terminaron opacando enseñanzas que dejaron estas inaugurales elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Argentina.

Para aquellos que trabajan en el diseño, ejecución y análisis de estrategias políticas quedan muchos elementos para analizar y pensar futuras campañas. Más allá de las investigaciones cuanti y cualitativas que puedan efectuarse, los resultados de elecciones pasadas siempre son un valioso instrumento en la toma de decisiones durante una campaña electoral. En ese sentido, esta primera experiencia de las PASO nos lega algunos datos que pueden ser relevantes en el futuro.


Algunas conclusiones hacia octubre

El abultado triunfo de Cristina Fernández de Kirchner la expone ahora a un riesgo innecesario: ganar por menos del 50%. Una victoria arrasadora en unas PASO plantea un escenario difícil, ya que es siempre mejor sorprender en una votación final que en la interna previa. Para asegurarse una imagen final triunfadora y que dé más fuerza y legitimidad al ganador, es importante saber manejar las expectativas previas.

A su vez es muy difícil que un opositor llegue a una segunda vuelta, por lo que la pelea por el segundo puesto no resulta tan necesaria. Para mejorar sus performances, Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Hermes Binner deberían establecer una coordinación estratégica de discursos, buscando captar votos volátiles que en las PASO migraron hacia el oficialismo. Esto implicaría que, en vez de seguir peleando por el “voto opositor”, Duhalde, por ejemplo, peronice su discurso, Binner critique desde el progresismo o Alfonsín insista con la necesidad de valores republicanos. Mucho elector, ante la percepción de triunfo oficialista consumado, puede tentarse con fomentar cierto equilibrio de poder o llamar la atención al gobierno nacional sobre aspecto que no terminan de gustarle.

A menudo, la opinión pública suele desplazarse en forma lenta y gradual, por lo que siempre es recomendable analizar tendencias. Por su evolución, la candidatura de Binner tiene posibilidades ciertas de continuar creciendo y convertirse en la principal referencia opositora junto a Mauricio Macri. Gracias a su todavía bajo nivel de conocimiento, el ex gobernador tiene algunos puntos por crecer, además de haberse podido mostrar como la novedad y sorpresa en el campo opositor. Su perfil también le permite crecer a expensas de votos de Alfonsín y hasta de la misma Cristina. Se produciría así la virtual paradoja de que un sector del electorado, conservador o no, quiera restarle votos al oficialismo por izquierda.

Sin ser derrotistas, el deber de los candidatos opositores es ser realistas y aspirar a realizar la mejor elección posible frente a un escenario complejo y comprobadamente adverso.


Algunas conclusiones hacia 2013 y 2015

Por la dinámica comunicacional vivida, quedó claro que las Primarias permiten también la consolidación de candidatos, desmintiendo la idea generalizada de que deberían estar consolidados previamente. Ningún postulante ganador en internas de PASO emergería como alguien desconocido o sin un perfil nítido de propuesta de país.

Las Primarias también se erigen en una efectiva herramienta para dirimir liderazgos entre ofertas electorales similares. Estimulan la conformación de frentes electorales; los resultados de agosto adversos a una oposición que se resistió a ellos lo confirman. No era lo mismo si en el campo opositor se sumaban los votos de Alfonsín, Binner y Carrió, por ejemplo, o Duhalde y Rodríguez Saá. Más allá del 50% de Fernández de Kirchner, el sistema político argentino y los líderes opositores emergentes hubiesen lucido otra solidez y otra capacidad de alternancia. Y estarían en mejores condiciones frente a la elección general.

Por otro lado, en escenarios de baja competitividad es importante la conformación de frentes electorales. Así como la percepción de una derrota estimula comportamientos individuales, la percepción de una paliza debería estimular comportamientos colectivos.

Asimismo, una “buena” elección en las PASO garantiza sobrevida hasta la elección general. La noción de “bueno” o “malo” irá siempre de acuerdo a las expectativas previas, con lo cual esta deberá ser una variable a tener en cuenta por cada campaña. No es lo mismo la noche del domingo de las Primarias aparecer frente a todas las cámaras con sonrisa genuina que con sonrisa fingida. Del mismo modo, esa noche y la mañana del lunes siguiente son instancias mediáticas claves en la estrategia comunicacional de una campaña. Refuerzan el mensaje y consolidan el posicionamiento deseado.

Finalmente, pese a la magra difusión previa y la rareza de elegir candidatos únicos, la ciudadanía participó masivamente. Y vio en las PASO a una elección presidencial adelantada, no una posible instancia de manifestación sin costo de otras preferencias o de intromisión en internas ajenas.

* Consultor y analista político. Director Consultora 3C. Profesor Universitario (UBA, USAL). Fundador e integrante del Consejo Profesional de Comunicación y Márketing Político de la República Argentina.