Chávez: entre cáncer, optimismo y elecciones

Paula Sanmarti *   | 11/08/2011 - 23:57 |  | Enviar por e-mail |
Chávez y su nueva imagen - Imagen: IB Times
Hugo Chávez Frías, presidente de Venezuela desde 1999, se encuentra transitando sus días más difíciles. De notorio conocimiento es la lucha que ha establecido contra una dura enfermedad como el cáncer. Lejos de ocultar la situación que le toca afrontar, ha decidido exteriorizarla y compartir su experiencia con cierto optimismo y pensando en la campaña en vista a las elecciones de 2012.

Con la gracia propia de un líder carismático, se presentó en cadena de radio y televisión los primeros días de agosto diciendo “este es mi nuevo look”, momento en que se lo veía con su cabeza rapada, luego de haberse sometido a las correspondientes sesiones de quimioterapia. “How are you?”, bromeó Chávez con su particular estilo. El presidente se dirigió al pueblo durante una ceremonia de juramento de los nuevos ministros de su gabinete ejecutivo, realizado en el Salón Simón Bolívar del Palacio de Miraflores, en Caracas.

Más allá de la expresa muestra de desdibujamiento entre lo público y lo privado, el líder bolivariano tomó juramento a varios flamantes miembros de un gabinete que aspira a atraer a los sectores medios; las facciones más reacias al chavismo para contrarrestar la pérdida de imagen positiva y en vista de las próximas elecciones presidenciales a realizarse el 12 de febrero del año próximo. Los elegidos fueron el ministro de Cultura Pedro Calzadilla, el de la Juventud María del Pilar Hernández, así como el Comandante de la brigada de la guardia de honor presidencial Wilfredo Figueroa Chacín.

Entre gracias y tragedias, Hugo Chávez de 57 años, señalaba ante los medios “me fui a bañar y se me cayó un pedazo de pelo y anoche llamamos al barbero”, contó al informar que pidió que le hicieran un “corte militar” ante la gran caída de pelo. El gobernante aseguró que “es normal” la pérdida de cabello y sostuvo que eso indica que el tratamiento al que se sometió el mes pasado en La Habana, “está siendo efectivo de manera genérica”.

Además sentenció “no hay presencia de células cancerígenas en este cuerpo pero se decidió el ataque de quimioterapia preventivo”. Aprovechó la oportunidad para pedirle a sus seguidores mayor unidad para seguir avanzando por el camino de la transición hacia el socialismo y anunció que está definiendo las líneas fundamentales de su programa de gobierno para el período 2013-2019.

Fue a mediados de junio cuando Chávez se anotició de la enfermedad que padecía, sin embargo, según sus declaraciones admitió que tuvo "sospechas" tras la intervención en la rodilla de diciembre de 2010 y resaltó que fue Fidel Castro quien lo impulsó a hacerse los exámenes correspondientes. A dos días de conocida la enfermedad se realizó una cirugía para extirparle un tumor canceroso alojado en la zona pélvica.

Cabe recordar que Chávez había llegado a Cuba en el marco del cierre de una gira que lo había llevado a Ecuador y a Brasil. El mandatario venezolano se había sometido a una primera fase de quimioterapia a mediados de julio en Cuba y durante los primeros días de agosto continuó el tratamiento en su segunda fase. Por tal motivo, el presidente venezolano envió una carta al parlamento para solicitar autorización para viajar a Cuba, según lo establece la Constitución de su país para ausencias de más de cinco días por parte del Jefe de Estado. La misma fue aprobada, naturalmente, sin mayores impedimentos.

Lo cierto, y más allá de lo privado de su enfermedad, por primera vez desde que se encuentra al frente del gobierno, Hugo Chávez delegó algunas facultades en el joven Vicepresidente, Elías Jaua. Parte de esas facultades fue la firma que autoriza traspasar fondos entre ministerios y decretos de expropiación.

No obstante, el líder carismático autorizó un registro electrónico de su firma para rubricar documentos oficiales desde el lugar donde se encuentre. Por tal motivo estamos ante la primera oportunidad en doce años de gobierno en que el mandatario venezolano cede parte de sus funciones administrativas. Ni lenta ni perezosa, la oposición salió a reclamarle la total delegación de las labores presidenciales.

En efecto Jaua, de 41 años y en el cargo desde enero de 2010, tendrá a su cargo los más que sensibles decretos de traspasos presupuestarios de los ministerios, de expropiación o adquisición forzosa, de designación de funcionarios, de la supresión o liquidación de entes descentralizados, entre otras funciones, siempre que cuente con la supuesta autorización de Chávez.

En definitiva, aunque el mandatario venezolano mantiene aún el radical ideario socialista, ahora aspira a buscar puentes con la clase media y la empresa privada, sectores a los que tantas veces identificó como enemigos del proyecto bolivariano. Mientras tanto, sus adversarios ven con recelo este naciente acercamiento y muchos recuerdan lo breve que resultó el anterior espíritu de reconciliación nacional, cuando fue restituido por sus seguidores tras un fugaz golpe de Estado en abril de 2002.

Todo indicaría que “los tiempos políticos” comienzan a reverdecer en el caribeño y sudamericano país. La delegación de potestades en un funcionario de segunda línea pareciera no garantizar demasiada estabilidad. En definitiva, de él dependerá mantener a las voces de oposición apaciguadas, y en particular de cuan discrecional sea al momento de ejercer poder sobre tan sensibles potestades.

Ante la incertidumbre, lo único cierto son las claras intenciones de Chávez, más allá de la dolencia que lo afecta, de concurrir como candidato a los comicios del año que viene para renovar su cargo presidencial y extenderlo, una vez más, en principio hasta 2019.

* Licenciada en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), cursando estudios de posgrados en la Pontificia Universidad Católica Argentina de Rosario y en la Universidad Católica de Córdoba. Contacto: psanmarti@observanto.net