Jaque al Rey: la peor hora de Berlusconi

Juan B. Scartascini del Río *   | 20/07/2011 - 15:59 |  | Enviar por e-mail |
Berlusconi ¿jaqueado? - Imagen: Reuters
Las intensas vicisitudes p�blicas del actual primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, parecieran aproximarse a una fase terminal. Las andanzas pol�ticas y judiciales de �il Cavaliere� han ca�do en un laberinto del cual el h�bil estatista italiano pareciera no poder escapar. La crisis judicial e institucional por la que atraviesa el premiere italiano se suma a la llegada de la crisis econ�mica europea a la it�lica pen�nsula, conjurando as� un �t�pico letal� para la permanencia de Berlusconi en el poder, amenazando a su vez con transmitirse a dem�s pa�ses europeos que transitan por procesos cr�ticos semejantes.


De la Rep�blica al Imperio

La historia del �maridaje� entre Berlusconi e Italia es larga, intensa y no falto de pasiones. Desde 1994 en m�s ha ocupado el cargo de presidente del consejo de la Rep�blica Italiana en cuatro ocasiones (dos de manera consecutiva) alternando incluso con el cargo de diferentes carteras ministeriales como la de Exteriores, Econom�a y Finanzas y hasta Sanidad.
En concreto, el personalismo de car�cter clientelar y tintes populistas hizo de �il Cavaliere� el hombre fuerte de la peque�a potencia mediterr�nea. Medi�tico empresario de multimedios, emprendedor deportivo devenido en una de las figuras pol�ticas m�s pol�micas de Italia; amado y odiado a la vez, ha logrado convertirse en el tercer �premiere� italiano que m�s tiempo ha permanecido en su cargo luego del propio Benito Mussolini y del liberal decimon�nico Giovanni Giolitti.
Hombre de m�ltiples acusaciones judiciales, actualmente posee cinco procesos en curso, entre ellos los casos �Mills�, donde se le acusa de corrupci�n y extorsi�n a su abogado; y el �Rubygate�, por prostituci�n de menores y abuso de poder de la por entonces menor de origen marroqu�, Karima El Mahroug. A ambos decidi� no presentarse a comparecer el pasado 18 de julio por presunta reuni�n con el presidente de la Rep�blica Giorgio Napolitano. Lo cierto es que semanas atr�s, en un insigne refer�ndum en el cual el 57% de los votantes italianos decidi� �entre consultas sobre descentralizaci�n administrativa y proyectos de energ�a nuclear- aprobar la derogaci�n de la ley que permit�a evitar procesos penales con la excusa de compromisos de gobierno a quien ocupare el cargo de primer ministro de Italia.
Asimismo, la expansi�n de la crisis europea que desde Grecia amenaza con �contaminar� el resto de las econom�as m�s debilitadas del continente (Espa�a, Portugal, Irlanda, Hungr�a, Gran Breta�a�) ha desembarcado en Italia, abriendo as� un delicado frente econ�mico a sus sucesivos problemas institucionales.
Tras la aprobaci�n del Plan de Ajuste presupuestario por parte del Parlamento italiano el pasado 15 de julio por un valor de 79.000 millones de euros para el cuatrienio 2011-2014, las repercusiones financieras no han podido ser peores. El �lunes negro� del 18 de julio de las principales bolsas del mundo por el temor respecto a un inevitable default en Grecia y la dilatada salida del profundo endeudamiento de Estados Unidos han disparado los intereses de la deuda en Italia y en Espa�a. S�lo ese d�a la Bolsa de Mil�n cay� un 3,06%, mientras que en el resto de Europa �ante un panorama sombr�o y pleno de incertidumbre y temores de nuevas pesadillas financieras- las bolsas perdieron 91.700 millones de euros de capitalizaci�n.
Es evidente que la propuesta del gobierno italiano no ha sido bienvenida por los mercados y ahora, a la encrucijada judicial, Berlusconi se enfrenta al malestar popular que, m�s all� de sus memorables andanzas, finalmente le terminar� de soltar la mano en caso de que la crisis de la econom�a real se profundice y afecte los ya enflaquecidos bolsillos italianos.
Como en un juego de ajedrez, �el Rey� est� jaqueado y depende de sus �alfiles� salir del mal momento que atraviesa.


Pensando a futuro

Frente a este panorama �il Cavaliere� ha ratificado que no se presentar� en las pr�ximas elecciones de 2013 y ha negado que tampoco quiera ocupar el simb�lico cargo de Presidente de la Rep�blica. Por el contrario ya ha comenzado a �inflar� a su delf�n, el joven siciliano Angelino Alfano, actual minsitro de justicia y secretario de �il Popolo della libert�� la fuerza pol�tica a la cual Berlusconi pertenece y que �l mismo fundara.
La estrategia es clara y evidencia una relaci�n de mutuo beneficio. Mientras Alfano comienza a transitar los jardines del Quirinale (el Palacio de Gobierno en Roma) tiene la ardua tarea �como ministro de justicia- de �limpiar� o al menos limitar a su m�xima expresi�n los cinco procesos judiciales que actualmente permanecen en curso.
Hoy por hoy la m�xima de Berlusconi es tratar de terminar el mandato �sea como sea y cueste lo que cueste�, y aunque asuma que no le faltan ganas de dimitir, no lo har� por motus proprio.
En caso de que Alfano logre ordenar el prontuario del primer ministro generando un �escudo� que anule las acusaciones, le cabr�a de antemano el mote de �sucesor�. Por el contrario, si sus habilidades finalmente no resultan tales, Berlusconi comparecer�a ante la justicia italiana, ya sin inmunidad parlamentaria, habiendo terminado su mandato en 2013, o bien enfrent�ndose a un �impeachment� con o sin voto de desconfianza parlamentaria de por medio.
Sin dudas �el corral� parece finalmente cerrarse� el �viejo zorro� no obstante, intentar� por todos los medios escabullirse de semejante laberinto.


Contagiosa debilidad

La situaci�n en Espa�a, aunque menos escandalosa, es igualmente preocupante. El actual jefe de gobierno espa�ol Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, se ve inmerso en el peor momento de su gobierno. El duro golpe de la crisis econ�mica en Espa�a representa el �ltimo y mayor fracaso del gobierno socialista.
Primero fueron los indignados, gran parte de su electorado que termin� de darle la espalda arrepinti�ndose de haberlo reelegido en 2004. Ahora hasta el propio Diario �El Pa�s�, uno de los dos principales peri�dicos espa�oles y tradicionalmente emparentado con el socialismo, pide su renuncia. En la dur�sima editorial del domingo 18 de julio titulada �Fin de ciclo�, el prestigioso peri�dico espa�ol enuncia de manera cruel y descarnada que �si Zapatero quiere rendir un �ltimo servicio a su pa�s debe abandonar el poder cuanto antes�.
Evidentemente el avance de la crisis econ�mica sobre el bolsillo de los espa�oles comienza a generar inestabilidades pol�ticas. Por su parte, el debilitado Zapatero pocas reacciones muestra y se empecina en impulsar a Alfredo P�rez Rubalcaba como su sucesor, a punto tal de inducir su renuncia al cargo de vicepresidente primero de Espa�a (acaecida el 12 de julio) para enfocarse en la campa�a con vistas a las elecciones de 2012. La movida pol�tica no pareciera arrojar muchas luces en momentos de emergencias como los actuales, siendo que para el espa�ol promedio, m�s que a campa�a, la renuncia de Rubalcaba pareciera oler a hu�da de un barco que no para de hundirse.
Situaciones similares se reproducen a lo largo y ancho del continente europeo, tal es el caso de Portugal con la renuncia en junio pasado de un Jos� S�crates fuertemente debilitado por los coletazos de la crisis; y aunque en menor medida en Gran Breta�a, que a la lenta salida de la crisis se le suma el esc�ndalo de las escuchas ilegales, mostrando un escenario amenazante con la estabilidad del primer ministro David Cameron.
M�s all� del complejo caso italiano o el las debilidades del gobierno espa�ol, la crisis econ�mica europea, �a caballo� de la internacional que desde hace tres a�os tiene a maltraer las finanzas globales, ha servido para poner a prueba a m�s de un gobierno, ya sean de por si endebles, noveles o fuertemente enquistados en el poder.

* Director General de Observanto - contacto: jscartascini@observanto.net