La inflación, una amenaza para la economía china
Ramiro Alberto Elizathe
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03/02/2011 - 11:34 |

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Mao, presente en el Yuan - Imagen: ACUS
La economía china creció en 2010 a una tasa del 10,3% anual, según informó el Organismo Nacional de Estadísticas (NBS - Nacional Bureau of Stadistics). Además su PBI llegó en 2010 a los 39,8 trillones de yuanes (6,04 trillones de dólares), colocando al gigante asiático como la segunda economía del planeta por su tamaño. Sin embargo, en muchas cosas China no deja de ser un país en desarrollo, como se puede observar en el PBI per cápita donde con 4.412 dólares por persona se situaba en 2009 en la posición 124 sobre 213 economías del mundo, según el ranking del Banco Mundial.
China es junto con Estados Unidos el centro de la economía global, y también una tierra de controversias. El país con mayores reservas financieras del planeta, el país que sostiene y financia a Estados Unidos y que es ostenta el segundo PBI más grande, es una economía en desarrollo. ¿Cómo es esto posible ? Con visitar China cualquiera se podrá dar cuenta del escenario de contrastes que ofrece hoy este gigante donde mas del 50% población vive en áreas rurales. Al tiempo que es uno de los países con más ricos en el mundo, también ofrece la mayor cantidad de población con niveles de pobreza.
En consecuencia, el desafio del gobierno chino es muy grande: continuar con un crecimiento sostenido para permitir el desarrollo del país y mejorar los niveles de ingresos personales de sus habitantes, disminuyendo así los niveles de pobreza existentes y mejorando las condiciones de vida en general. Hay mucho por hacer, especialmente cuando la población de China es la más grande de la Tierra.
Hace dos años, en plena crisis financiera mundial, el gran problema para el gobierno era encontrar la manera de continuar creciendo cuando su economía se veía impactada ante la fuerte caída de sus exportaciones, hecho que generaba problemas de cierres de fábricas en el sur del país. En ese momento el desafío principal era evitar el descontento social por pérdidas de empleos y asegurar la forma de que la economía continuara creciendo a niveles superiores al 8% anual de manera tal de poder continuar generando puestos adicionales de trabajos. En otras palabras, si la economía fuera un tren la locomotora perdía fuerza, empezaba a ir despacio, se quedaba sin combustible. ¿Qué hacer?
El gobierno de Beijing reaccionó en forma rápida y propuso cambiar drásticamente el modelo, de una manera muy acertada. China, que era (y sigue siendo) la fabrica del mundo, hasta entonces miraba hacia afuera y tomó la decisión de empezar mirar hacia adentro. Su política para continuar creciendo fue apostar a su consumo interno. Los resultados del cambio de modelo fueron excelentes, con crecimientos del PBI del 9,8% en 2009 y del 10,3% en 2010.
De este modo, la locomotora que se quedaba sin combustible encontró en el consumo interno un nuevo motor. Con 1.300 millones de consumidores y muchas necesidades insatisfechas este motor no encuentra límites de fuerza, pero también genera nuevos problemas. Hoy el problema de China no es crecer, sino controlar la inflación.
En diciembre de 2010 una encuesta hecha por el Banco Central de China (People’s Bank of China, PBOC) mostró que el 74% de la población estaba descontenta ante el fuerte incremento de precios, el mayor nivel de disconformidad en los últimos 11 años. En noviembre pasado el índice mensual de precios al consumidor aumentó un 5,1%, el máximo nivel en los últimos 28 meses, al tiempo que en diciembre el incremento fue del 4,6%, según informó el NBS. Siguiendo con la metáfora del tren, la locomotora va a alta velocidad pero el nuevo problema es que el flamante combustible (la demanda interna) genera altas temperaturas (inflación) que pueden afectar todo el motor (economía).
Desafíos y medidas
Durante los últimos dos años el gobierno de Beijing implementó diferentes políticas para incentivar el consumo interno, entre las cuales se pueden mencionar una mayor flexibilidad a los bancos en el otorgamiento de préstamos, bajas tasas de interés, préstamos a condiciones preferenciales para las industrias y empresas, y disminución o exención de impuestos para la compras de maquinarias, automóviles y equipos.
El aumento del consumo interno de China no sólo tiene consecuencias en la economía local, puesto que el peso de este gigante en la economía mundial se va incrementando a niveles cada vez más importantes. Hoy China es el principal consumidor global de energía, acero, hierro, soja, y cobre, entre otros. Se puede observar el impacto del mayor consumo chino en el incremento de los precios de las materias primas. Estos aumentos tienen también su impacto en la economía local, tal es el caso del precio de los combustibles –de los cuales China es un importador-, donde el precio de la gasolina que alcanzo un incremento de casi el 9% durante 2010, fijándose un precio por litro de 7,73 yuanes (1,17 dólares el litro).
A diferencia de otros países, el poder del gobierno y su Banco Central en la economía es muy importante, principalmente porque la mayoría de los bancos son propiedad del Estado y porque además el PBOC tiene gran concentración de poder. La excesiva liquidez monetaria es sin duda uno de los principales contribuyentes de la inflación. Las medidas del Banco Central y del gobierno no se hicieron esperar: aumento de las tasas de interés y de los encajes bancarios, eliminación de subsidios y ciertos incentivos impositivos.
Por otro lado el PBOC anunció el 14 de enero pasado un incremento de los encajes o reservas obligatorias por cuarta vez en los últimos dos meses a niveles del 19,5%. Esto significa que los bancos podrían prestar el 80% de los depósitos que reciben de sus clientes. Al mismo tiempo redujo en un 10% el monto máximo acumulado que cada banco puede prestar durante todo 2011.
No conforme con esto, la entidad incrementó las tasas de interés a los niveles más altos en los últimos tres años. La tasa a seis meses pasó de 4,86% en septiembre de 2010 a 5,68% a fines de diciembre, un incremento del 15%. Los bancos deberán ser mas selectivos a la hora de ofrecer prestamos porque tienen menos para prestar y una limitación en el monto total.
Por otra parte el aumento del costo del dinero hace que muchas empresas o clientes desistan de pedir préstamos. Los efectos se empiezan a notar en la plaza financiera, donde los bancos no están renovando las líneas de crédito a ciertos clientes, o bien si renuevan lo hacen por montos inferiores.
¿Se enfría la economía china?
No contento con esta batería de medidas, el gobierno va por más. Con el fin de controlar el incremento de los precios inmobiliarios en las principales ciudades, se está analizando la imlementación de medidas impositivas para las grandes propiedades o para las personas que posean más de una propiedad, a fin de evitar la especulación y estabilizar este mercado. Por otra parte, en enero de 2011 el gobierno anunció para dicho año la construcción de 10 millones de viviendas de bajo costo para la gente de bajos ingresos.
Según cifras recientes la economía china muestra muy buena salud. En 2010 la venta minorista aumentó un 18,4% con respecto al año precedente (15,5% fue el aumento en 2009), la actividad industrial tuvo un crecimiento del 15,7% (11% en 2009), el ingreso promedio en las zonas rurales se incrementó en 10,9% (8,5% en 2009) y las grandes ciudades un 7,8% (contra 9,8% en 2009.).
El gran dilema que tienen muchos analistas es si todas estas medidas para contener la inflación pueden afectar o disminuir la tasa de crecimiento del PBI, que para 2011 los analistas prevén en torno al 9,3% anual. El tema a prestar atención es si China podrá continuar creciendo a tasas de dos dígitos con una inflación controlada. Para saberlo debemos esperar unos meses. Y en caso de que lo logre, el gran interrogante es cuáles serán las consecuencias.
* MBA de la Universidad del CEMA (Argentina) y Contador Público Nacional de la Universidad Nacional de Rosario. Actualmente es ejecutivo Banque PSA Finance en Beijing, China.