Surinam: un nuevo actor en el escenario sudamericano
Juan B. Scartascini del Río
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25/07/2010 - 18:25 |

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Imagen: Dési Bourtese - Fuente: Clarin
Dési Bouterse, un ex general golpista admirador del Che Guevara y seguidor de Hugo Chávez, se apresta a asumir el poder en Surinam, ese pequeño y hasta hace poco sumamente aislado país del norte sudamericano, tras haber sido su partido –el Nacional Democrático- quien obtuviera la mayoría legislativa en los comicios del pasado 25 de mayo.
Solicitado por la INTERPOL por haber sido enjuiciado -en ausencia- y condenado en Holanda por tráfico de cocaína, también es acusado en su país por la ejecución de 15 opositores en 1982, cuando era el “hombre fuerte” de un dictatorial gobierno del cual poseía “el poder en las sombras”. Así, con la asunción al poder del próximo 3 de agosto -por primera vez de iure- el militar golpista evitará los cargos que la justicia local le depara.
En efecto, Desiré Delano Bouterse -apodado Dési- reemplazará al presidente saliente, Ronald Venetiaan, tras derrotar en la votación parlamentaria al otro candidato, Chandrikapersad Santokhi, actual ministro de Justicia y sucesor natural de Venetiaan, por 36 votos a 13 de las 51 bancas de la Asambla Nacional.
El propio Venetiaan, actual presidente saliente de Surinam y quien ha ocupado la presidencia por tres períodos (1991-1996, 2000-2005, 2005-2010), ha anunciado que no asistirá a la ceremonia de asunción, puesto que no desea imponerle la banda presidencial a su polémico sucesor.
Férreo opositor de Venetiaan, Bouterse irrumpió en la vida política de Surinam en 1980 como líder de la “Revolución de los Sargentos”, la cual depusiera al gobierno de entonces, reivindicando principios de izquierda y acercándose a las revoluciones de Cuba, Nicaragua y Granada, además de afrontar la hostilidad de Estados Unidos y Holanda, la antigua metrópoli colonial de Surinam.
Sin embargo, Bouterse ocupó el poder provisionalmente por tan sólo 7 días; en 1980 tras derrocar al ya legendario Johan Ferrier -el líder independentista que logró emanciparse de Holanda en 1975 convirtiéndose en el primer presidente del pequeño país y quien falleciera en enero pasado siendo hasta entonces el ex primer mandatario más anciano con 99 años- y nuevamente en 1982 tras derrocar al propio Hendrick Rudolf Chin A Sen, el hombre puesto por Bouterse para cubrir el cargo de presidente, entonces reemplazado por Frederik Ramdat Misier.
Gracias a la figura de Ramdat Mister, Bouterse logró mantener el “poder en las sombras” hasta 1987, momento en que junto a sus aliados abandonaron oficialmente el gobierno luego de que una nueva constitución civil fuera aprobada por más del 90% de los electores.
Sin embargo, desde entonces, el astuto, insistente y persuasivo Bouterse no abandonaría sus ansias, y el ex dictador buscó volver al poder en reiteradas ocasiones, tanto por la vía armada como por la electoral. En 1990, protagonizó un golpe de Estado contra el entonces presidente, Ramsewak Shankar. En 1996, el partido de Bouterse ganó las elecciones y uno de sus colaboradores, Jules Wijdenbosch, obtuvo la presidencia. En 2000, Bouterse vuelve a ser candidato pero pierde frente al aspirante del Frente Nuevo; el propio Venetiaan, quien es reelegido en mayo de 2005.
Finalmente, ávido de poder y gracias a una alianza de última hora con su antiguo rival Ronnie Brunswik, a cambio de nominar vicepresidente al independiente Robert Ameerali, su Partido Nacional Democrático al frente de la Coalición Mega Combination obtuvo 23 bancas en el parlamento.
Reacciones de Holanda y Estados Unidos
Las agencias oficiales holandesas y el propio gobierno ya han declarado su descontento con la asunción al poder de Bouterse. “El nuevo presidente de Surinam no es bienvenido en Holanda ya que tiene una pena de cárcel pendiente. Holanda tendrá solamente las relaciones meramente necesarias con Bouterse”, manifestó el ministro de Relaciones Exteriores holandés, Máxime Verhagen, quien agregó que “Holanda juzgará al nuevo gobierno surinamés según sus nombramientos, sus propósitos y sus decisiones. Las obligaciones adquiridas por Holanda serán cumplidas sin restricciones a menos que las circunstancias lo hagan imposible”. No obstante, el país europeo ratifica que mantendrá las relaciones diplomáticas, comerciales y los proyectos de cooperación existentes con la ex colonia.
El duro cruce holandés es acompañado por una actitud más bien aprehensiva por parte del Gobierno estadounidense. Tras el triunfo de Bouterse el Gobierno de Barack Obama ya esgrimió sus primeras advertencias al nuevo Ejecutivo de Surinam. En este sentido, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, informó que Washington transmitirá al nuevo presidente surinamés, que si quiere mantener buenas relaciones debe respetar los principios democráticos y los derechos humanos.
Surinam en la arena sudamericana
Ahora bien, a pesar de su pequeñez y a simple vista irrelevancia estratégica del país amazónico, la elección de Bouterse cobra notabilidad debido al rol que puede llegar a jugar Surinam en el actualmente áspero “concierto sudamericano”. Los vínculos del propio Bouterse, su pasado revolucionario, su admiración por Chávez, sus condenas, las sospechas de vínculos con la narcoguerrilla, sumado a la incipiente industria petrolera y la riqueza minera del país hacen de Surinam, un candidato ideal para el ajustado “tablero” sudamericano que hoy presenta una “alerta máxima” ante un eventual conflicto armado entre Colombia y Venezuela.
Desde hace ya unos años, el gobierno de Venetiaan decidió incrementar la hasta entonces inexistente integración del país a la región, logrando entre otras cuestiones, ser incluida -junto a su igualmente aislada vecina Guyana- a la UNASUR.
Tales intentos de integración han sido mayormente acaparados por la vecina Venezuela, quien a su vez posee una hermética relación con el gobierno de Guyana por una disputa de límites. Ya en 2009, en la visita de un emisario bolivariano a la Asamblea Nacional de Surinam, el titular de la misma, Paul Somorhadjo, declararía: “Al Presidente Hugo Chávez Frías le tenemos una gran admiración como líder del país. Lo conocimos cuando asistió a las celebraciones del XXX Aniversario de la República de Surinam. Nuestro país desea mantener una sólida relación con Venezuela basada en la amistad y la solidaridad”.
En definitiva, el escenario es propicio y el terreno es fértil para la activa y propensa búsqueda de aliados por parte del gobierno bolivariano. Seguramente no faltará mucho para que llegue a Paramaribo -capital de Surinam- una invitación por parte del ALBA, para que el pequeño país amazónico siga los pasos de Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas, quienes han decidido seguir a Caracas, en el más ambicioso proyecto regional del gobierno bolivariano.
En última instancia, el rol de Surinam en el equilibrado escenario sudamericano se verá en la próxima reunión extraordinaria de la UNASUR, llamada de urgencia para intentar calmar los ánimos entre Venezuela y Colombia, y en efecto intentar evitar un conflicto armado en la región.
* Director General de Observanto - contacto: jscartascini@observanto.net