Tras triunfo de Mujica, Uruguay espera normalizar la relación con Argentina


  Por:  Adriano Bosoni * 

01/12/2009 - 13:04 |  | Enviar por e-mail 

 

 
 
 
Mujica, con C. Fernández - Imagen: El Pais (Uruguay)
 
     

Luego de imponerse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales uruguayas, José “Pepe” Mujica apuesta a relanzar las relaciones con Argentina. El vínculo entre ambas naciones es tenso desde 2006, cuando la instalación de plantas de celulosa sobre el Río Uruguay distanció a los gobiernos de Néstor Kirchner y de Tabaré Vázquez. Ahora, el flamante mandatario considera que la normalización de los lazos es una de sus prioridades en materia de política exterior.

Argentina y Uruguay mantienen una relación tensa desde mayo de 2006, cuando Buenos Aires demandó al país vecino ante la Corte Internacional de La Haya. Según la Casa Rosada, la instalación de las plantas de celulosa Botnia y Ence en el compartido Río Uruguay violaba el Estatuto para el manejo conjunto de ese río. Si bien unos meses más tarde Ence aceptó mudarse, Botnia continuó las obras y comenzó a operar en noviembre de 2007. Desde entonces, el debate en La Haya gira en torno a la violación del Tratado y a los presuntos daños al medioambiente que genera la pastera.

La situación se tornó aún más compleja cuando manifestantes de la fronteriza ciudad de Gualeguaychú comenzaron a cortar el puente que une a los dos países. Al tiempo que el matrimonio Kirchner mantiene una postura ambivalente respecto del bloqueo, Tabaré Vázquez repitió en numerosas oportunidades que no dialogará con su vecino mientras perduren los cortes. Como resultado, las dos naciones limítrofes atraviesan el punto más frío de la histórica relación bilateral.

Pero aunque el tema de las pasteras representa un motivo considerable para la tensión, el distanciamiento entre Argentina y Uruguay debe ser colocado dentro de un marco más amplio. En verdad, el gobierno de Tabaré Vázquez mantuvo una actitud bastante fría para con todos sus socios sudamericanos. Así lo demuestra el escepticismo uruguayo respecto del Mercosur, o la poca gravitación que Montevideo buscó en foros regionales como la UNASUR. De hecho, el gobierno oriental promovió durante mucho tiempo un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, de espaldas al Mercosur. Aunque finalmente dicho acuerdo no se concretó, el interés uruguayo en el Tratado demuestra la disconformidad de ese país con el bloque comercial sudamericano.

En principio, Mujica estaría a favor de buscar un vínculo más estrecho con los Kirchner. Así lo hicieron saber numerosos funcionarios, tanto argentinos como uruguayos. Según trascendió, el flamante presidente incluso estaría dispuesto a poner momentáneamente el tema de los cortes en un segundo plano con tal de propiciar un diálogo constructivo. Además, el propio presidente electo manifestó que el relanzamiento de la relación con Buenos Aires será uno de los principales objetivos en materia de política exterior. En este marco, la prensa de ambos países informa que ya existieron algunos contactos a cargo de dirigentes cercanos a Mujica y Cristina Fernández.

En una entrevista con el diario La Nación, el embajador argentino en Montevideo confirmó dichas versiones. Según Hernán Patiño Mayer, con la victoria de Mujica “se abre la oportunidad de profundizar el diálogo con un presidente que manifestó claramente que la relación con la Argentina es estratégica”. De acuerdo con el diplomático, “la fórmula por seguir es diálogo, paciencia y buena voluntad. Y eso existe en el gobierno uruguayo que va a venir y en el gobierno argentino”.

La propia presidente argentina ya se comunicó personalmente con líder del Frente Amplio. Desde Portugal, donde participa de la XIX Cumbre Iberoamericana que se desarrolla en Estoril, Cristina Fernández llamó por teléfono a Mujica para saludarlo por la victoria electoral. En dicha oportunidad, calificó al ex tupamaro como “amigo y compañero”.

Incluso existen versiones que aseguran que Argentina levantaría el bloqueo al puente General San Martín a cambio de que Uruguay apoye la designación de Néstor Kirchner como Secretario General de la UNASUR. El ex presidente justicialista aspira a ese cargo desde hace varios meses, pero su designación es rechazada por algunas naciones, entre ellas Colombia y Uruguay. Si dicha versión se concreta representaría un importante giro respecto de la intransigencia de Tabaré, quien cuestiona el aval kirchnerista a los cortes de ruta.


Puentes hacia la oposición y hacia Argentina

Ya en su primer discurso como presidente electo Mujica buscó mostrarse como un líder conciliador y dispuesto al diálogo. Ante la atenta mirada de miles de uruguayos que festejaban el triunfo del Frente Amplio, y bajo una lluvia torrencial, el ex guerrillero convocó a la oposición a conversar para conseguir consensos. “Recuerden en una noche de alegría a los compatriotas que tienen tristeza y que son nuestros hermanos de sangre. No hay vencedores ni vencidos, apenas elegimos un gobierno que no es dueño de la verdad y que los necesita a todos”, declaró.

Un día más tarde, recibió en su casa al titular del Partido Colorado, Pedro Bordaberry. Según explicó el dirigente opositor, Mujica desea que todo el espectro político nacional logre posiciones comunes en materias vinculadas al medioambiente, la energía, la educación y la seguridad. Aunque negó que representantes de su partido vayan a formar parte del gobierno, Bordaberry se mostró dispuesto a ejercer una “oposición constructiva”.

En buena medida, tanto la convocatoria a la oposición como la normalización de las relaciones con Argentina constituyen esfuerzos para consolidar la imagen de Mujica como un verdadero estadista. Sobre todo de cara a la comunidad internacional, que observa con cierto asombro a este ex guerrillero que se convirtió en presidente. Famoso por sus exabruptos verbales y sus declaraciones controvertidas, el flamante presidente tiene ahora el desafío de mostrarse como un hombre de Estado que está en condiciones de continuar con la elogiada gestión de Tabaré Vázquez.

Así las cosas, muchos esperan que el primer capítulo de esta nueva etapa se escriba el 7 y 8 de diciembre, cuando Cristina Kirchner y José Mujica tengan una reunión en el marco de la cumbre del Mercosur que se realizará en Montevideo. A partir de entonces, argentinos y uruguayos podrán ver si la presunta buena voluntad de ambas partes se traduce en hechos concretos o sólo queda en efímeras expresiones de deseo.


* Editor General de Observanto - contacto: abosoni@observanto.net


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