Más desafíos para Obama en Oriente
Por: Rafael Eduardo Micheletti * |
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Conferencia de H. Clinton - Imagen: AP |
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La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, inició esta semana una nueva gira por Medio Oriente. En un nuevo intento por reafirmar el liderazgo estadounidense, la funcionaria se desplazó hacia una región del planeta que no deja de crear conflictos y generar nuevos desafíos para la administración Obama.
Luego de pasar por China, Japón y Egipto, Hillary hizo una parada en el Estado de Israel, donde tuvo varias reuniones con los políticos de este país. Principalmente, la secretaria de Estado reafirmó el apoyo que el Estado de Israel tiene por parte de EEUU. Por este motivo, luego de reunirse con el actual presidente israelí, Shimón Peres, Clinton denominó al respaldo como “inquebrantable, duradero y fundamental” y a su compromiso “inmutable con la seguridad de Israel”. “Los continuos ataques con cohetes contra Israel deben cesar. Indudablemente, ninguna nación, incluida Israel, puede quedarse con los brazos cruzados mientras su territorio y su pueblo son blancos de ataques con cohetes”, añadió.
Antes de visitar Israel, Clinton pasó por Egipto, principal país del Medio Oriente que intentó detener el reciente conflicto entre Israel y Hamas. Durante su visita a este país, Clinton aseguró que EEUU formará parte de la millonaria donación internacional (de casi 4500 millones de dólares), cuyo objetivo es reconstruir la franja de Gaza.
Durante la conferencia de donantes en Sharm el-Sheikh, Egipto, Clinton subrayó que el nuevo gobierno estadounidense está comprometido con la conformación de un Estado palestino. Estados Unidos es el principal aliado de Israel, pero existen temores de una posible fricción desestabilizadora entre los dos países, la cual Obama había intentado evitar colocándose en una posición más bien de mediación entre las partes que de mera defensa de los intereses israelíes.
La difícil relación con Irán
Mientras no cede la tensión entre Irán y las potencias occidentales a causa del controvertido programa nuclear del país asiático, Teherán acusó el lunes 9 de noviembre de espionaje a tres jóvenes norteamericanos que fueron capturados por las fuerzas de seguridad en julio pasado cuando cruzaron la frontera desde Irak.
Los tres jóvenes fueron apresados cuando al parecer hacían senderismo en la frontera iraní con el Kurdistán iraquí. Los familiares de Shane Bauer, de 27 años, Sarah Shourd, de 31 y Josh Fattal, de 27, afirman que cruzaron la frontera de forma accidental. “Creemos firmemente que no hay evidencias que respalden cualquier tipo de acusación”, ha dicho la secretaria de Estado de EEUU desde Berlín, donde asistía a los actos de celebración del veinte aniversario de la caída del muro.
En caso de ser encontrados culpables, los estadounidenses podrían sufrir la pena capital, lo que sería una tragedia que conmovería a la humanidad, oscurecería aún más la ya ensombrecida reputación internacional del gobierno iraní e impactaría negativamente en el reconocimiento que hasta ahora se le ha venido dando en materia de eficacia a la política exterior desarrollada por la administración Obama.
Sigue la violencia en Pakistán
Mientras Hillary estaba lidiando con los graves problemas y desafíos que ofrece el Cercano Oriente en la actualidad, los enfrentamientos y los ataques suicidas no cesaban en Pakistán. Este aliado estadounidense continúa esforzándose por demostrarle a EEUU que su determinación para luchar contra el terrorismo global es lo suficientemente firme y fructífera como para justificar el apoyo estadounidense a un gobierno que deja mucho que desear en materia de democracia, fortaleza institucional y control territorial.
El hecho que más sobresalió fue el de nuevos ataques suicidas cometidos contra una agencia de inteligencia y una comisaría de la Policía en el noroeste del país. Entre las víctimas hay personal de seguridad y, además, más de 70 personas resultaron heridas. “Guardias militares abrieron fuego contra el vehículo en un puesto de control pero éste continuó la marcha y detonó los explosivos cerca del edificio”, afirmó un funcionario policial bajo condición de anonimato.
Tras el primer ataque, un segundo coche suicida explotó cerca de una comisaría de la policía en Bannu, a unos 130 kilómetros al sur de Peshawar, matando a tres policías e hiriendo a otros 13, informó el jefe policial del distrito, Iqbal Marwat.
En los últimos días se produjeron varios atentados en el noroeste de Pakistán, en respuesta a la ofensiva que lleva a cabo el gobierno contra los talibanes en la región tribal de Waziristán del Sur fronteriza con Afganistán. Según datos oficiales, al menos 522 rebeldes murieron durante los ataques, mientras se registraron 51 bajas del lado del gobierno, datos que no pudieron ser contrastados independientemente. El martes pasado en una ciudad distante a 30 kilómetros de Peshawar un atentado suicida dejó un saldo de 32 muertos. Desde mediados de octubre han muerto más de 300 personas.
Nueva estrategia para Afganistán
El país invadido por Estados Unidos en 2001 tampoco deja de crearle dolores de cabeza a la administración estadounidense. El ballotage que iba a realizarse para legitimar al actual presidente afgano, Hamid Karzai, acusado de fraude en las recientes elecciones de primera vuelta, tuvo que ser cancelado ante la renuncia del candidato opositor, Abdulá Abdulá. De esta manera, un procedimiento con el que la comunidad internacional aspiraba a oxigenar la débil y dificultosa democracia de ese país quedó truncado.
Al mismo tiempo, han salido a la luz algunos anticipos de la estrategia que la Casa Blanca viene elaborando en silencio con la idea de darle un giro definitivo a su política en ese país. “Hemos estado allí durante ocho años. Y no vamos a estar para siempre”, dijo según el diario El Mundo el secretario de Prensa de la Casa Blanca.
Robert Gibbs confirmaba así que la estrategia que finalmente se decida sobre Afganistán incluirá un plan de retirada del país. “Es importante analizar cuánta gente más tendremos que enviar pero también lo es cómo vamos a sacarlos de allí”. El secretario de Prensa comentó los planes de Obama a los periodistas en el Air Force One durante el viaje del presidente a Tokio, dentro de su gira por Asia.
El presidente “ha pedido y querrá ganar puntos de referencia para evaluar el progreso”, dijo Gibbs. “Esto forma parte de su deseo de tener una idea clara de dónde estamos en vez de comprometerse a un conflicto abierto”, añadió. Gibbs adelantó que no se espera ningún anuncio sobre Afganistán antes de que el presidente regrese a la Casa Blanca tras la gira asiática.
Preguntado sobre la ronda de reuniones con el equipo de seguridad, Gibbs aseguró que “continuarán las consultas durante el viaje”. Asimismo aclaró que se están produciendo “avances” en el proceso de formulación de la estrategia: “La decisión está más cerca cada día”.
* Estudiante avanzado de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) interesado especialmente en el derecho y la política internacionales. Fue becado por la organización Fulbright para asistir a un curso intensivo y seminario sobre historia, cultura, sociedad y política exterior de Estados Unidos en Massachusetts, Arizona y Washington. Fue becado por la Fundación Friedrich Naumann Stiftung fur die Freiheit para asistir a un seminario en Alemania sobre política y religión. Contacto: rmicheletti@observanto.net.
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