Nuevo reporte de la Comisión propone ampliación selectiva de la UE
Por: Juan B. Scartascini del Río * |
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El rompecabezas europeo - Imagen: Comisión Europea |
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El pasado 14 de octubre la Comisión Europea hizo público el más reciente documento sobre el “enlargement” de la unión, un reporte que propone una ampliación selectiva tanto sobre los países que ya han aplicado la adhesión, como sobre los candidatos potenciales. De esta manera el nuevo proceso de ampliación adoptaría ribetes muy diferentes a los del Vº proceso de ampliación acaecido entre 2004 y 2007, el mayor de toda la historia europea y en el que ingresaron 12 nuevos países del Este y el Sur-mediterráneo.
Con las excepciones de Islandia y en parte Turquía, el nuevo proceso se concentra en los Balcanes orientales, liderados por Croacia como el de mayor aspiraciones, y siendo hoy por hoy el único que ha demostrado las capacidades y los progresos necesarios para ingresar al selecto club, luego de haber solucionado la disputa con su vecina Eslovenia sobre el litigio marítimo-territorial de la Bahía de Pirán.
Asimismo, el extenso documento hace referencia a una serie de problemáticas que representan los mayores obstáculos para dar comienzo a un nuevo proceso de “enlargement”, el VIº en la historia de la Unión. Al respecto ratifica que la economía, es un factor decisivo a la hora de las negociaciones, más aún estando las mismas enmarcadas en un escenario de crisis económica internacional, o más bien de lenta recuperación. Es que en Turquía y la mayoría de los Balcanes occidentales, el último año representó una importante contracción económica, una baja de las exportaciones, de la inversión extranjera directa y una suba del ya elevado desempleo. Ni que hablar de Islandia, en donde la debacle financiera generó un crack en la vida económica, social y política de la gran isla.
Así y todo, los efectos de la crisis económica y financiera internacional -con la excepción islandesa claro está- ha sido menor que en algunos de los más afectados países miembros de la UE, y las perspectivas de un hipotético ingreso han brindado el sostén necesario a los capitales para el establecimiento y permanencia en tales países. Este fenómeno se vio reflejado especialmente en Croacia y Montenegro.
Asimismo, el informe aborda otras temáticas más allá de la económica. Entre ellas la solución de los litigios territoriales –haciendo hincapié en los asuntos fronterizos entre Croacia y Eslovenia y la normalización de las relaciones turco-chipriotas-, la superación de la actitud hostil de Serbia hacia Kosovo, o las negociaciones para el levantamiento del régimen de visado para ciudadanos de Macedonia, Montenegro y Serbia.
Finalmente, el documento remarca algo ya repetitivo a la hora de abordar la región; la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, fenómeno endémico en tales latitudes y que sin dudas daña la percepción pública de la ampliación europea, uno de los más sensibles asuntos comunitarios. Sin embargo, la Unión es consciente de la relevancia de tal proceso; que desde sus orígenes ha sabido utilizar como instrumento político, algo que se ha visto reflejado expresamente en el documento, al declarar que “la ampliación es uno de los instrumentos de política exterior más efectivos de la UE”.
Los candidatos de una áspera selección
Hasta aquí queda claro que la estrategia 2009-2010 propuesta por la Comisión es la de avanzar lenta y progresivamente en un proceso selectivo de los candidatos más estables. Del mismo modo queda claro que Croacia es quien lidera dicho “pelotón” de países candidatos y se encontraría en la “fase final” de las negociaciones pre-acceso. Habiendo superado prima facie el obstáculo impuesto por Eslovenia para la solución del litigio sobre la Bahía de Pirán, restan metas menores a cumplimentar; aquellas referidas principalmente a la presentación de documentos ante el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia sobre la llamada “Operación Tormenta”, una feroz ofensiva contra los serbios hacia finales de la Guerra de los Balcanes (1991-1995).
Por su parte, Turquía continúa representando un “masivo desafío”, por la incidencia y el desestabilizador peso que tendría –principalmente en el entramado institucional de la Unión- el acceso de los más de 70 millones de ciudadanos turcos residente en su país, sin contar los millones ya residentes en el territorio de la Unión. No obstante, los progresos del actual gobierno turco para equipararse con los estándares de la Unión han sido más que halagadores, aunque corren el riesgo de caer en saco roto al percibir gran parte de la ciudadanía, cierto rechazo europeo tras una “larga espera” de 50 años tras haber realizado la aplicación formal a un hipotético ingreso que cada vez se dilata más, generando más y más rechazos por parte de los mismos turcos.
El otro de los tres países que posee el status formal de candidato es Macedonia. La misma se encuentra próxima a iniciar las tratativas pre-ingreso, pero pende todavía la solución sobre su denominación, dado que para la Unión –expreso una vez más en el presente documento- denomina al balcánico país como “Antigua República Yugoslava de Macedonia”, dado al litigio sin resolver con su vecino del sur.
Los candidatos potenciales
Este último tiempo algunos de los países que todavía no han logrado el status oficial de "candidatos" han mostrado progresos diversos e incluso algunos retrocesos, como es el caso de Bosnia y Herzegovina que aún no logra mayores progresos en asuntos considerados claves para la Comisión. De acuerdo a algunos reportes el país estaría cercano a su disolución y urgiría una inmediata reforma constitucional que considere tanto las minorías croatas como serbias, además de la parcialidad bosniaca; y que a su vez cierre la Oficina del Alto Representante –dirigida por el austríaco-esloveno Valentin Inzko- impuesta por los entramados Acuerdos de Dayton que configuraron un ejecutivo tripartito según cada etnia, por debajo del Alto Representante como única solución a la persistencia de la terrible guerra en el país. En efecto, para la UE, es imprescindible un eventual cierre de la Oficina y la supresión del cargo para poder dar comienzo a las negociaciones pre-ingreso.
Otro que retrocede en sus anhelos europeístas es Kosovo, la nación de facto independiente no obtuvo un reconocimiento internacional masivo. De hecho, la UE no ha logrado un consenso sobre el reconocimiento de Kosovo como país independiente y tres de sus miembros, España, Rumania y Chipre, estarán presentando en diciembre un recurso ante la Corte Internacional de Justicia argumentando que la declaración de su independencia ha sido ilegal. Es evidente que así la Comisión echa por tierra cualquier deseo de avance en la temática, y a su vez un nuevo capítulo se abre en la larga novela de la cuestión kosovar, algo que una vez más incide en esa “quimera” inalcanzable que pareciera ser una unísona voz en los asuntos exteriores de la UE.
Por su parte, Albania, aunque cuenta con el gran antecedente de haber ingresado junto a Croacia a la OTAN el pasado mes de abril, ve afectada su reputación debido a las grandes acusaciones de corrupción generalizada que aún persisten, y a su vez se entremezclan con los indefinidos resultados y las sospechas de fraude electoral en las últimas elecciones de junio, minando así los avances logrados al haber aplicado a la membresía de la Unión en el mismo mes de abril.
Entre los que mayores avances han demostrado es Serbia, para algunos hondamente discriminada por los europeos, que no obstante hoy, parecieran mostrar otra cara de la moneda, ensalzando las otrora inexistentes ambiciones europeístas serbias. Quien fuera uno de los últimos en “ingresar” a la carrera por la membresía del selecto club, hoy parece recuperar terreno gracias a un ambicioso programa propuesto por el jovencísimo Canciller serbio -Vuk Jeremic- al hacerse cargo de la cartera de exteriores del nuevo gobierno de Boris Tadic, de carácter ciertamente más europeísta. De igual modo, los avances han sido consecuencias tanto de la tendencia a la normalización de su relación con La Haya al ceder a la presión para la entrega de presuntos criminales de guerra, como al retorno de la familia real serbia a partir de 2007, cuando el Príncipe Alexander Karadjordjevic, su esposa e hijos fueron autorizados no sólo a volver a su país, sino que recibieron el permiso de residir en el antiguo palacio real, sede de la antigua casa reinante de Yugoslavia.
En cuanto a su vecina Montenegro, la Comisión remarca la necesidad demostrar resultados concretos en la consolidación del imperio de la ley. No obstante, uno de los últimos en aplicar a la Unión (diciembre pasado), los avances socio-económicos y las reformas políticas logradas en el país han sido celebradas en Bruselas.
Finalmente queda Islandia, el último en aplicar, recién en julio pasado. Institucionalmente es el candidato que menos problemas representa, pero la cuestión económico-financiera todavía pesa en las negociaciones, en un país que todavía no logra reponerse de los estruendosos golpes perpetrados por la crisis internacional. No obstante, todavía queda pendiente definir posturas propias respecto a los deseos de su propia ciudadanía a ingresar a la UE y con ello prescindir de algunos beneficios que hacen de la propia nación islandesa un icono en el imaginario global.
De todas maneras, Bruselas entiende de la excepcional situación islandesa, y declara –sin dejar de generar mayores resquemores en los candidatos balcánicos- que al ser Islandia una democracia bien establecida y a su vez gravemente afectada por la crisis, representa un caso especial ya que está concretamente muy integrada en el mercado interior de la UE a través de su participación en el Espacio Económico Europeo, y del mismo modo, es también miembro del Área Schengen.
Cabe destacar que el documento no hace referencia a países que por ahora no son considerados como candidatos ni siquiera potencialmente, especialmente Georgia y Ucrania los antiguos miembros de la URSS que mayores deseos han demostrado de sumarse al proceso, pero que sin dudas tal consideración significaría no pocos dolores de cabeza en las relaciones de Bruselas con Moscú.
Perspectivas de ampliación
En definitiva, el documento de la Comisión presentado ante el Parlamento y el Consejo determina la estrategia 2009-2010 y los mayores desafíos para abordar una traumática problemática como es la expansión de la Unión al resto del continente, una de las temáticas que mayores contradicciones y oposiciones genera en las dirigencias y la ciudadanía europea por igual.
A grandes rasgos, con el documento la Comisión propone una ampliación selectiva, se podría decir “casi quirúrgica”, a tratar caso por caso, muy diferenciada del anterior proceso de 2004-2007. De los candidatos, los que mayores perspectivas de un ingreso a corto plazo –quizás 2011- son Croacia e Islandia -más allá del status de ésta última-, los menos problemáticos, y los únicos que lograrían conciliar con los exigentes parámetros democráticos conocidos como los “Criterios de Copenhague”. Al resto todavía les queda un largo camino de arduas negociaciones por recorrer en su larga carrera hacia Europa.
Para profundizar en la temática ver el documento original de la Estrategia de expansión 2009-2010 de la Comisión Europea, disponible en la sección de publicaciones de nuestro sitio web.
* Director General de Observanto - contacto: jscartascini@observanto.net
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